24 de marzo de 2017

Los bosques de Bizkaia y sus Parques Naturales en Bizkaia Naturala

Hayedo trasmocho, Arbaitza, Orozko (P. N. Gorbeia)

En el número 14, primavera de 2017, de la revista Bizkaia Naturala, editada por la Diputación Foral de Bizkaia, han publicado el texto que titulé "Los bosques de Bizkaia y sus Parques Naturales", que es el siguiente:
Hayedo trasmocho, Arimegorta, Zeanuri (P. N. Gorbeia)

"La vegetación actual de Bizkaia es la resultante de la interacción de los humanos y la vegetación potencial, la que habría si no fuera por las actividades productivas. En general, a lo largo de los últimos 500 años se han plantado robles y hayas allí donde viven de forma natural. Es decir, por debajo de la cota de los 600 metros de altitud, se han plantado robles (Quercus robur), y por encima de dicha cota, hayas (Fagus sylvatica). Las ferrerías y la construcción naval exigían enormes cantidades de madera y desde mediados del siglo XVI, cuando había activas 180 ferrerías hidráulicas, contamos con normas, guardas y viveros forestales. Cuando se elaboró el primer inventario forestal de los montes públicos de Bizkaia hace 126 años, la especie mayoritaria era el roble, muy por delante en número de hectáreas del haya, el castaño (Castanea sativa), la encina (Quercus ilex subsp. ilex) y el borto (Arbutus unedo). Solo más tarde comenzaron las plantaciones de eucaliptos, pinos y otras coníferas."
Hayedo trasmocho, Arimegorta, Zeanuri (P. N. Gorbeia)

"En los parques naturales de Urkiola, Gorbeia y Armañón se encuentra una muestra representativa de los bosques de Bizkaia. De hecho, en ellos se conservan la mitad de los hayedos, 2.485 de las 4.824 hectáreas, según el inventario forestal de 2005. El 85% de las hayas son trasmochas. Su característica forma de candelabro es el resultado de una poda que se hacía en los viveros forestales a 2,75 metros del suelo antes de ser trasplantadas al monte, con el objetivo de obtener piezas curvas de madera, necesarias en la construcción naval de la época. Los hayedos trasmochos forman masas con una densidad de pies muy baja, de alrededor de 100 árboles por hectárea. Estas hayas necesitan ser retrasmochadas para pervivir. Sin embargo, han dejado de podarse periódicamente, por lo que los árboles deben soportar ramas de gran peso y volumen, lo que les hace más sensibles a los vendavales, capaces de derribar árboles y arrancar ramas. Es muy conocido y valorado por los fotógrafos un rodal de 1,85 hectáreas de hayedo que hay en el paraje de Otzarreta, dentro del P. N. de Gorbeia."
Hayedo trasmocho, Senagorta, Orozko (P. N. Gorbeia)

"La mayor parte de los robledales de Bizkaia son rodales pequeños y de árboles jóvenes. Sin embargo, en el P. N. de Armañón se conserva el robledal del Remendón, de 230 hectáreas, una masa forestal madura y continua donde se encuentra más del 10% de la superficie forestal cubierta por robles en Bizkaia. En el P. N. de Gorbeia encuentran protección el 46% de las 142 hectáreas robles albares (Quercus petraea) de Bizkaia y el 56% de las 316 ha de los marojales (Quercus pyrenaica). Aunque en Urkiola y Armañón se conservan extensos encinares cantábricos, solo suponen el 17% de las 4.774 hectáreas, el árbol autóctono que ocupa mayor superficie de Bizkaia tras el haya. Desde aquel primer inventario forestal, solo los encinares cantábricos han aumentado su superficie, ya que gran parte de los mismos se encuentran en terrenos kársticos, poco productivos, donde raramente se han plantado coníferas ni eucaliptos."
 Hayedo trasmocho, Dantzaleku, Abadiño (P. N. Urkiola)

 Hayedo trasmocho, Edia, Orozko (P. N. Gorbeia)

 Hayedo trasmocho, Usabel, Orozko (P. N. Gorbeia)

Hayedo trasmocho, Ubizar, Orozko (P. N. Gorbeia)

 Hayedo trasmocho, Azekieta, Orozko (P. N. Gorbeia)

Hayedo trasmocho, retrasmochado, Otzarreta, Zeanuri (P. N. Gorbeia)

20 de marzo de 2017

Carex divulsa subsp. divulsa

Carex divulsa subsp. divulsa es común en claros, márgenes forestales, setos, bordes de prado y cunetas húmedas de la vertiente cantábrica del País Vasco y escasa en la mediterránea. Tomé esta fotografía el 29 de mayo de 2015.

17 de marzo de 2017

La apicultura, sus problemas y los polinizadores silvestres

Kasie Raymann, Zack Shaffer y Nancy A. Moran el 14 de marzo de 2017 en la revista PlosONE publicaron el artículo "Antibiotic exposure perturbs the gut microbiota and elevates mortality in honeybees", que podemos traducir como "la exposición a antibióticos perturba la flora intestinal y eleva la mortalidad de las abejas domésticas". Su resumen traducido queda así: "Los microbios intestinales juegan un papel crucial en la salud animal, y los cambios en la estructura de la comunidad microbiana del intestino pueden tener impactos perjudiciales en los huéspedes. Estudios en animales y humanos sugieren que los tratamientos antibióticos perturban enormemente la comunidad intestinal nativa, facilitando así la proliferación de patógenos. De hecho, las infecciones persistentes después del tratamiento antibiótico son un problema médico importante. En la apicultura, los antibióticos se utilizan con frecuencia para prevenir las infecciones bacterianas de las larvas de las abejas, pero su impacto en la disbiosis (desequilibrio en los microbios intestinales) inducida por los antibióticos en las abejas y en la susceptibilidad a la enfermedad no ha sido completamente dilucidado. Aquí, evaluamos los efectos de la exposición a los antibióticos en el tamaño y la composición de las comunidades de abejas domésticas. Se monitorizó la supervivencia de las abejas después del tratamiento con antibióticos para determinar si la disbiosis de la flora intestinal afecta a la salud de la abeja, y se realizaron experimentos para determinar si la exposición a los antibióticos aumenta la susceptibilidad a la infección por patógenos oportunistas. Nuestros resultados muestran que el tratamiento con antibióticos puede tener efectos persistentes tanto en el tamaño como en la composición del microbioma del intestino de la abeja. La exposición a antibióticos produjo una disminución de la supervivencia, tanto en la colmena como en experimentos de laboratorio en los que las abejas fueron expuestas a patógenos bacterianos oportunistas. En conjunto, estos resultados sugieren que la disbiosis resultante de la exposición a los antibióticos afecta a la salud de las abejas, en parte debido a que inducen una mayor susceptibilidad a patógenos oportunistas ubicuos. No sólo nuestros resultados ponen de relieve la importancia del microbioma intestinal en la salud de las abejas domésticas, sino que también proporcionan información sobre cómo el tratamiento con antibióticos afecta a las comunidades microbianas y a la salud del huésped". En la fotografía, una abeja doméstica (Apis mellifera) cerca de Lendoño de Arriba, municipio de Orduña (Bizkaia) el 3 de abril de 2008.
Según los autores de dicho artículo, "existe una creciente evidencia de la importancia de los microbios intestinales en la salud animal. A diferencia de la mayoría del resto de insectos, las abejas poseen una importante comunidad microbiana, que se adquiere a través del contacto social, y varios resultados han sugerido que estos microbios juegan un papel importante en la salud de las abejas. Los antibióticos, que pueden perturbar gravemente las comunidades microbianas intestinales, se utilizan comúnmente en la apicultura en varios países. Sin embargo, se desconoce cómo el tratamiento con antibióticos afecta a las comunidades microbianas intestinales de las abejas. En este estudio se evaluaron los efectos del tratamiento con antibióticos sobre el tamaño y la composición del microbioma del intestino y sobre la salud de las abejas domésticas. Se encontró que la exposición a los antibióticos altera significativamente la estructura de la comunidad microbiana del intestino de las abejas y conduce a una disminución de la supervivencia de las abejas en la colmena, probablemente debido al aumento de la susceptibilidad a la infección por patógenos oportunistas".
En la Naturaleza existen polinizadores silvestres como los abejorros (Bombus spp.), las abejas silvestres, las mariposas, otros animales invertebrados y numerosas especies de vertebrados. Las abejas domésticas no solo son innecesarias en los ecosistemas, sino que suponen un riesgo para las especies silvestres. El 20 de febrero de 2014 en la revista Nature los autores M. A. Fürst, D. P. McMahon, J. L. Osborne, R. J. Paxton y M. J. F. Brown publicaron el artículo "Disease associations between honeybees and bumblebees as a threat to wild pollinators". En dicho artículo se concluye que "Las enfermedades infecciosas emergentes suponen un riesgo para el bienestar humano, tanto directa como indirectamente, al afectar al ganado y a la fauna, que proporcionan valiosos recursos y servicios a los ecosistemas, como la polinización de los cultivos. Las abejas domésticas sufren de una variedad de patógenos emergentes y exóticos de alto impacto, y el mantenimiento de sus colmenas requiere de una gestión activa por parte de los apicultores para controlarlos. Polinizadores silvestres como los abejorros están en declive global, en parte por los patógenos introducidos por la apicultura, como son el virus del ala deformada y el parásito exótico Nosema ceranae". En la fotografía superior, una abeja silvestre libando en una flor de Catananche caerulea cerca de Lendoño de Arriba, municipio de Orduña (Bizkaia) el 3 de junio de 2016.
Vídeo de esa misma abeja silvestre.
Vídeo de unos abejorros libando en una flor de Cirsium eriophorum en el monte Pastorekorta, municipio de Arrigorriaga (Bizkaia).

15 de marzo de 2017

Carex cuprina

Carex cuprina vive sobre suelos húmedos y algo alterados de fondos de valle amplios, prados que bordean ríos, charcas y marismas, también en claros muy húmedos de robledal. Los autores del "Catálogo florístico de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa" la herborizaron en Zuia, Lukiano, 30TWN1254, 600. Tomé esta fotografía el 16 de junio de 2014.

14 de marzo de 2017

Carex demissa

Carex demissa habita en turberas, manantiales, arroyos silíceos y terrenos arenosos encharcados. Hice esta fotografía cerca del barrio de Beratza, municipio de Orozko (Bizkaia) el 30 de mayo de 2014.

13 de marzo de 2017

Carduus defloratus subsp. medius

Carduus defloratus subsp. medius es escaso en pastos pedregosos, pie de roquedos, herbazales y lindes de bosque; generalmente sobre sustratos calizos.

11 de marzo de 2017

Cardamine hirsuta

Cardamine hirsuta es común en rellanos pedregosos, tapias, suelos removidos y bordes de caminos. Hice esta fotografía en Bengoetxea, municipio de Orozko (Bizkaia) el 23 de febrero de 2017.

10 de marzo de 2017

Capsella bursa-pastoris

Capsella bursa-pastoris es una planta ruderal y nitrófila, común en huertas, escombreras y basureros. Tomé esta fotografía el 6 de marzo de 2017.

9 de marzo de 2017

Arabidopsis thaliana

Arabidopsis thaliana se encuentra en terrenos sueltos, muchas veces arenosos, de cunetas, pastos raquíticos, baldíos, etc. Tomé esta fotografía en Bengoetxea, municipio de Orozko (Bizkaia) el 23 de febrero de 2017.

6 de marzo de 2017

En Lekanda, hace 28 años

Este soy yo, feliz en la cima del monte Lekanda (1.302 m) el 1 de octubre de 1988. He de reconocer que tengo la suerte de seguir disfrutando subiendo a cimas como esta. Han pasado ya más de 28 años, pero me reconozco en esta fotografía y recuerdo lo que sentía aquel jovencito, porque se parece mucho a lo que sigo sintiendo.

5 de marzo de 2017

Carduncellus mitissimus

Carduncellus mitissimus en Bizkaia vive escasa en pastos pedregosos, claros de quejigar y crestas calizas. En el "Catálogo florístico de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa" dentro de Bizkaia solo se citó de Orduña, VN9659, 1000 m; Arraba (Zeanuri), WN1768, 1030 m; Aramotz (Amorebieta-Etxano), WN2478, 750 m; Galdames, VN9586, 550 m; y Punta Galea (Getxo), VP9702, 50 m. Del monte "Sarantes" (Serantes) la citó Heinrich Moritz Willkomm en el año 1850. Tomé esta fotografía el 24 de mayo de 2012.

4 de marzo de 2017

Cardamine pratensis subsp. pratensis

Cardamine pratensis subsp. pratensis vive en ambientes frescos y húmedos en general, bosques de frondosas, prados húmedos y orillas de manantiales. Los autores del informe "Caracterización de los Trampales de Larreder. Parque Natural de Gorbeia, Bizkaia" la citaron de Areatza, WN1670, 760 m. Tomé esta fotografía en las turberas de Barazar-Izartza, municipio de Zeanuri (Bizkaia) el 24 de mayo de 2014.

Cirsium palustre

Cirsium palustre vive en trampales, acequias, orillas de cursos de agua, cerca de las turberas y en general sobre suelos ácidos muy húmedos o temporalmente encharcados. Los autores del informe "Caracterización de los Trampales de Larreder. Parque Natural de Gorbeia, Bizkaia" la citaron de Areatza, WN1670, 760 m. Tomé esta fotografía en las turberas de Algorta, municipio de Orozko (Bizkaia) el 3 de julio de 2011.

Campanula rotundifolia subsp. hispanica

Campanula rotundifolia subsp. hispanica vive en pastos pedregosos y roquedos calizos. Es frecuente al sur de la divisoria de aguas del País Vasco y escasa al norte. Tomé esta fotografía el 16 de junio de 2006. Los autores del "Catálogo florístico de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa" la herborizaron en Orozko, WN0873, 430 m.

Campanula glomerata

Campanula glomerata es común en pastos, claros de bosque y brezales de todo el País Vasco. Tomé esta fotografía el 22 de julio de 2004.

1 de marzo de 2017

Escribano montesino

Hembra (izquierda) y macho (derecha) de Escribano montesino (Emberiza cia) fotografiados junto a la cima del monte Untzueta, municipio de Orozko (Bizkaia) el 1 de marzo de 2017. Les acompañaban dos jóvenes del año anterior.
Aunque algunas hembras son indistinguibles de los machos, habitualmente presentan menor extensión de gris en el pecho, tienen listas claras en las partes inferiores de la garganta y los flancos, y dibujo cefálico más difuso.
Uno de los dos jóvenes que acompañaban a la pareja de Escribanos montesinos.
Durante el censo de invernantes en la cuadrícula UTM 30TWN17 en las temporadas de 2007-2008, 2008-2009 y 2009-2010 solo registré 2 aves invernantes. En el vídeo, un macho.
Los autores del libro "Estudio faunístico del Parque Natural de Gorbeia. Fauna de Vertebrados (excepto Quirópteros)", publicado en el año 2003 (el trabajo de campo se realizó en 1998), escribieron que "se distribuye de manera dispersa por el área de estudio, habiendo sido detectado únicamente en el encinar de Bikotx-Gane y en las inmediaciones de Urigoiti y Ziorraga, En las dos primeras localidades la especie ocupa laderas rocosas con arbolado y matorral aclarado, estableciéndose en la última en zonas de campiña. Probablemente esté presente también en algún otro punto de Gorbeia donde ahora no ha sido hallado, pero en todo caso se trata de un ave escasa en el macizo". En la fotografía, un macho en época de cría.
En la imagen una hembra en época de cría, alarmada por nuestra presencia.
La misma hembra de Escribano montesino, emitiendo su reclamo el 13 de abril de 2014.

28 de febrero de 2017

Corzo, su expansión natural

El Corzo (Capreolus capreolus) a mediados del siglo XX estaba extinto en Euskadi, posiblemente debido a la caza. Si bien es cierto que las diputaciones forales introdujeron en algunas zonas de Bizkaia y Gipuzkoa ejemplares traídos del departamento francés de las Landas, es probable que el resultado final habría sido el mismo: la total ocupación del territorio vasco. Tomé estas fotografías en Orduña (Bizkaia) el 13 de febrero de 2017, donde al igual que en el resto del País Vasco, muchas personas guardan en la memoria el momento en el que vieron un corzo por primera vez. 
Sin embargo, en los pueblos es habitual escuchar comentarios que culpan a las diputaciones de la presencia del corzo, que provoca daños en plantaciones forestales, árboles frutales y viñedos, que se indemnizan, y accidentes en las carreteras, que corren a cargo del accidentado con la actual legislación. 
El hábitat que ha encontrado en el País Vasco le resulta muy favorable: un mosaico de plantaciones forestales donde se refugia y prados de siega y pastos donde se alimenta.
La práctica ausencia del lobo (Canis lupus), su principal predador natural, también le beneficia. A pesar de la caza que soporta, legal y furtiva, su expansión natural no ha tenido freno.
Distribución del Corzo en España en el año 1969.
Según este mapa de 1969, había corzos en los Montes de Vitoria en muy baja densidad.
Distribución del Corzo en Euskadi según el libro "Atlas de los Vertebrados Continentales de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa", publicado en el año 1985, donde se puede leer: "en la Comunidad Autónoma Vasca desapareció de su territorio en el siglo pasado (XIX). En la actualidad (1985), se encuentra localizado en la parte más occidental de Álava y Vizcaya en áreas limítrofes con Cantabria y Burgos. En la zona oriental de Guipúzcoa se ha localizado la aparición de esta especie de forma esporádica, procedentes, sin duda, de las poblaciones de que se asientan en área próximas en Navarra. No existe, sin embargo la certeza de su presencia continuada en Guipúzcoa." En el libro "Vertebrados continentales. Situación actual en la Comunidad Autónoma del País Vasco", publicado en el año 1998, Iñigo Mendiola escribió que "en Araba, se encuentran poblaciones estables de corzo en Sierra Salvada, Ayala, Sierra Badaya, Gibijo, Arkamo-Arreo, Salinas de Añana y la Sierra de Arcena-Bóveda-Valdegobía. En Bizkaia, se encuentran poblaciones estables en Karrantza y en las Encartaciones. En Gipuzkoa, se observa un proceso de colonización de la franja oriental por parte de ejemplares provenientes de las poblaciones navarras. En en este momento, son frecuentes los datos de presencia en dicha franja, especialmente en la zona de Aralar, habiéndose confirmado el éxito de la reintroducción de la especie en Pagoeta, Aia."
Distribución del Corzo en España según el libro"Atlas y Libro Rojo de los Mamíferos Terrestres de España", publicado en el año 2007.
Según dicho mapa, aún había amplias zonas de Euskadi donde estaba ausente. En los 10 años que han pasado desde la publicación del citado libro, es probable que el corzo se haya expandido hasta la totalidad del territorio y en la actualidad podamos completar con círculos azules el conjunto de las cuadrículas UTM 10x10 km correspodientes a la comunidad autónoma del País Vasco.

21 de febrero de 2017

Los robles albares de la ladera sur del monte Ganekogorta

El roble albar (Quercus petraea), haritza o haretxa en euskera, cuenta con tres bosques en el este del Macizo del Gorbeia: en Orortegi y Arbaitza (Orozko, Bizkaia) y cerca de Garrastatxu (Zuia, Álava). Dentro de Bizkaia, también se encuentra en los montes de Ordunte (Carranza) y en las laderas del montes Ganekogorta, tanto en la ladera norte (Alonsotegi) como en la sur (Arrankudiaga), donde lo herborizaron los autores del "Catálogo florístico de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa", concretamente en la cuadrícula UTM WN0183, 950 m. En esta fotografía, tomada como el resto allí el 21 de febrero de 2017, se ve una decena de viejos árboles y al fondo el embalse de Zollo.
Los robledales albares son muy escasos en el País Vasco y se encuentran en zonas de montaña, en general entre los 400 y 800 metros de altitud, aunque dentro de un rango de entre 100 y 1.000 metros. En esta fotografía se incluyen la mayoría del centenar de viejos robles albares que se encuentran en la ladera sureste del monte Ganekogorta.
En la actualidad el haya es la especie arbórea que ocupa la casi la totalidad de las montañas allí donde no son los pastizales. Sin embargo, el hayedo en las montañas vascas es un bosque joven, con sólo 3.000 o 4.000 años de antigüedad, muy favorecido por las antiguas plantaciones forestales. Desde la Última Glaciación hasta la formación del hayedo parece que hubo un periodo de tiempo en el que otro tipo de bosque ocupó las montañas vascas, seguramente el robledal albar. 
Desde el siglo XVI en Bizkaia se han plantado robles pedunculados (Quercus robur), hayas y castaños (Castanea sativa) para abastecer a los astilleros navales y a las ferrerías. Sin embargo, no nos consta que en ningún vivero se obtuviera planta de roble albar, por lo que los robledales albares que han llegado hasta nuestros días serían bosques naturales.
Un tronco de uno de estos viejos robles albares del monte Ganekogorta.
Los árboles que se ven en esta imagen son el centenar de robles albares que viven en la ladera sur del monte Ganekogorta.
Los he coloreado para que resulten más fáciles de ver en la siguiente imagen.
Localización de los robles albares de la ladera sur del monte Ganekogorta. En la imagen se incluye la cima y el embalse de Zollo (Arrankudiaga).

15 de febrero de 2017

Nutria en el Nervión

La Nutria paleártica (Lutra lutra) según el vigente Catálogo Vasco de Especies Amenazadas es una especie "en peligro de extinción". Es decir, se encuentra en la categoría de máxima protección. En el libro "La nutria (Lutra lutra) en España", editado por el ICONA en el año 1990, Alberto Hernando Ayala, referido al río Nervión a su paso por Álava, escribió que "los trabajos de campo se han realizado en el verano y otoño de 1984 y ocasionalmente a lo largo de 1985 y 1986...Este río es canalizado en la zona de Orduña, al poco de nacer, y desde ese punto va sufriendo una paulatina contaminación. No se han encontrado señales de nutria en el mismo y es muy improbable que la especie exista allí...En general, el mustélido se puede considerar casi extinto y con mínimas posibilidades de supervivencia en esta cuenca cantábrica", mientras que Iñigo Mendiola para Bizkaia en el mismo libro escribió que "como en el caso de otras provincias vascas, la realización del sondeo sobre la nutria coincidió en el tiempo con la finalización del atlas de vertebrados terrestres publicado en 1985. En ninguno de los dos trabajos ha sido posible detectar la presencia de la nutria en la provincia...La conclusión de nuestro trabajo es que la nutria ha desaparecido de Vizcaya, pese a que en un libro publicado en 1970 se citaba su presencia en 14 localidades vizcaínas. La contaminación de extensos tramos de los ríos de la provincia y la fuerte alteración de los hábitats fluviales han sido, sin duda, importantes factores desfavorables para la nutria en Vizcaya, donde los dragados y canalizaciones poco respetuosos con el medio natural han tenido especial incidencia tras las graves inundaciones de agosto de 1983." Sin embargo, con esos factores actuando con la misma intensidad, mi amigo Iñigo Zuberogoitia vio y fotografió las huellas de una nutria adulta junto a un cachorro en la orilla del río Nervión aguas abajo de Laudio (Álava), donde el 15 de febrero de 2017 tomé estas fotografías.
Como expliqué en "Vertido de aguas residuales al río Nervión", un gran volumen de aguas residuales se sigue vertiendo al río Nervión sin depurar. En concreto, las aguas residuales urbanas de 35.000 personas (municipios de Amurrio, Ayala, Laudio y Orozko) más un gran volumen aguas residuales de origen industrial. Así y todo, la Nutria ha recolonizado el río Nervión aguas abajo de Laudio. En el libro antes referido, Juan Jiménez y Miguel Delibes escribieron que "la persecución directa no es la principal responsable de la desaparición de la especie". En el libro "La nutria en España ante el horizonte del año 2000, editado en 1998, Jordi Ruiz-Olmo, Juan Jiménez, Santiago Palazón, Miguel Delibes, Carlos Bravo y Félix Bueno insisten en la idea de que "la muerte directa de individuos a manos del hombre, pese a su contribución a la regresión, no ha sido, ni es, la principal amenaza para la especie en nuestro país." En dicho libro, para Araba Alberto Hernando y Andrés Illana escribieron que "una novedad negativa es el hecho de no habérsela encontrado en los últimos reductos cantábricos del Valle de Ayala, perteneciente a la cuenca del Nervión". Para Bizkaia Esteban Camacho e Iñigo Zuberogoitia escribieron que "no se ha localizado ningún tipo de señal que indique la presencia de nutrias en ninguna de las estaciones prospectadas en toda la provincia, idéntico resultado que hace 10 años antes. Además, para que pudiese darse una recolonización desde las poblaciones más cercanas se requeriría de un corredor natural medianamente conservado, lo cual no existe en la provincia". 
Sin embargo, Javier López de Luzuriaga en su artículo "Vuelve la nutria a la vertiente Cantábrica del País Vasco", publicado en el número 18 de la revista Galemys en el año 2007, explicó que se habían recogido excrementos "en varios puntos del río Izoria perteneciente a la cuenca del Nervión, en el municipio de Ayala-Aiara, entre las localidades de Maroño e Izoria", que resultaron ser de un mismo ejemplar del que más tarde también recogieron muestras de excrementos en el río Tumecillo a su paso por el pueblo de Osma, municipio de Valdegovía, tras recorrer 20 kilómetros hacia el sur y ascender más de 700 metros de desnivel en Sierra Sálvada, según lo expuesto en el informe "Puesta a punto de un método de censo para la nutria (Lutra lutra), mediante el análisis molecular de excrementos en Álava" y en el libro citado en el siguiente párrafo.
En el libro "La Nutria en España. Veinte años de seguimiento de un mamífero amenazado", publicado en el año 2008, Javier López de Luzuriaga, Iñigo Zuberogoitia y Jabi Zabala en el resumen del capítulo "La nutria en el País Vasco" escribieron que "no existen datos de su presencia en Bizkaia, Gipuzkoa y en el norte de Álava", aunque en el apartado "Perspectivas futuras y recomendaciones para la conservación" indicaron que "existen posibilidades de recolonización de algunas cuencas cantábricas por parte de la nutria en un futuro próximo. Especialmente del Bidasoa en Gipuzkoa por parte de animales provenientes de Navarra y de las cuencas del Carranza y Nervión en Bizkaia por animales de Cantabria, norte de Burgos y Álava". En "Nutria paleártica, esporádica", el 16 de junio de 2012 expliqué cómo Iñigo Zuberogoitia había detectado indicios claros de su presencia en ríos como el Altube a su paso por el municipio de Orozko, aunque me atrevía a decir que parecía "difícil que pueda asentarse esta especie por la escasez de presas". Sin embargo, la capacidad de recuperación de esta especie parece no tener fin y su adaptabilidad a cursos fluviales tan alterados como el río Nervión es sorprendente. Tal vez para su recuperación natural solo ha necesitado que desapareciese su captura con fines peleteros, que es posible que haya sido una de las principales causas de su declive pasado, aunque los expertos, como queda escrito, han estado de acuerdo en darle poca importancia. En cualquier caso, las muertes directas debieron ser muy superiores al máximo de 100 nutrias cazadas anualmente en España que estimó en el año 1983 Miguel Delibes.

Postdata
Mi dice mi amigo Aitor Uriarte que su aita hacia el año 1960 se cruzó con un cazador de Ortuella que llevaba dos nutrias que había matado en las marismas del Barbadún, justo donde en el año 1968 se construyó la refinería de Petronor. Más recientemente, en el año 1978 o 1979 un guarda del ICONA mató una nutria en el río Cadagua, en el tramo entre La Herrera y Balmaseda (municipio de Zalla) con la escusa de que se comía las truchas.